Se trata de unos artilugios de plástico que están diseñados para evitar salirse del borde de la uña al pintarla. El invento se llama Creanails y en cada caja vienen 26 piezas de diez tamaños diferentes así como 32 guías para manicura francesa.

Cada pieza de plástico está numerada del 1 al 10, siendo el número 1 la más pequeña y el 10 la más grande. Cada número se repite dos veces de tal manera que pueda usarse a la vez en ambos manos. Además los números 3, 4 y 5 están repetidos doblemente ya que son los tamaños de uñas más frecuentes.
Yo tengo las uñas bastante pequeñas y no he tenido ningún problema a la hora de encontrar un plástico Creanails para cada una de ellas.
El procedimiento es muy sencillo: se escoge el tamaño más parecido a la uña (siempre es mejor que sea un poco más pequeño antes que mayor), se coloca, se pinta la uña y cuando el esmalte está seco se retira. Además los plásticos se pueden reutilizar una y otra vez ya que se limpian fácilmente con quitaesmalte.

De esta manera se ahorra tiempo ya que una vez retirado el plástico la manicura está acabada y no hace falta utilizar un lápiz corrector de esmalte para limpiar los bordes.
En la fotografía inferior comparo la diferencia de resultados. En la mano izquierda usé Creanails y la manicura ya está terminada. En cambio, en la derecha, aún me falta borrar las partes en las que me he salido de la uña.

Creanails se vende online en la web estadounidense que realiza envíos a todo el mundo o bien en la europea (evitando posibles problemas en aduanas).























