Al encargar el perfume personalizado se rellenan una serie de datos personales como edad o sexo y posteriormente se pasa a completar el test de Myers & Briggs. Este test es un cuestionario psicométrico a través del cual se obtienen los rasgos esenciales de personalidad. Estas variables se asocian a diferentes acordes sensoriales gracias a la aromacología. Además hay que completar una serie de preferencias en cuanto a fragancias y los nombres de nuestros perfumes favoritos como referencia. Toda esta información servirá para elaborar un perfume personal y exclusivo.
Pressentia envía junto al perfume los resultados del test de personalidad así como una descripción del universo sensorial preferido. Por otro lado adjunta una detallada descripción del aroma elaborado.
Existe la opción de recibir primero un vial de 10 ml para probarlo y decidir si se desea comprar el frasco de 100 ml. Este vial viene en una bolsa de organza y cuenta con un vaporizador en la parte superior y una etiqueta con la referencia del perfume, la fecha de envasado y el nombre.
Las notas de salida de mi fragancia son dulces por la fruta madura, matizadas por los aromas cítricos de la naranja y la bergamota. El corazón es fresco gracias a la brisa marina que se combina con vainilla y zarzaparrilla y la base es almizcle fundido con notas de almendra y caramelo.
El resultado es un perfume dulce que me gusta pero echo en falta una mayor presencia de olores frutales y habría preferido que el almizcle no prevaleciera tanto en el olor final. Respecto al aroma, es bastante intenso como quería y aguanta bastantes horas aunque poco a poco va perdiendo potencia.
El concepto de Pressentia me ha conquistado por esa capacidad de personalización y ese aire de exclusividad. Asimismo creo que es un regalo estupendo para cualquier persona.