Llega un momento en que por mucho que aprietes deja de salir producto por lo que parece que se ha acabado. No obstante, queda producto pegado a las paredes del envase y en la parte baja del mismo. En la mayoría de los casos es muy sencillo acceder a ese producto restante. Sólo hace falta unas tijeras o un cúter para abrir el envase por el lado contrario al que sale el producto. Posteriormente si el envase es grande puedes ir cortando acercándonte más al tapón para acceder bien a la totalidad de las paredes del envase y a la parte inferior.
Como muestra unas fotografías de un par de envases con los que he ido haciendo lo que he explicado. De esta forma he conseguido suficiente producto para cuatro o cinco aplicaciones más así que imagínate la cantidad de producto y por lo tanto dinero que tiramos con cada envase.